¿Por qué crujen las articulaciones?

Lo primero es diferenciar qué tipo de sonido es el que estamos escuchando, produciendo y/o sufriendo. Si es un sonido como el producido cuando algunas personas se agachan y las rodillas “crujen”, ese sonido se llama crepitación. Este tipo de sonido nos indica que la superficie del cartílago articular, por la que se deslizan al moverse las articulaciones, se esta desgastado y es irregular en vez de liso y suave, claramente esto no es bueno. Aunque no duela, esa articulación está pasándolo mal.

El sonido que más llama la atención es el producido en los ajustes quiroprácticos. Es un sonido como cuando alguien tracciona o dobla los nudillos en una mano y se escucha un “pop” o “crack” eso es distinto y es por un fenómeno llamado cavitación.

Dentro de las articulaciones siempre hay una pequeña cantidad de liquido (liquido sinovial) y disuelto en él hay nitrógeno y dióxido de carbono, así que cuando se ejerce una presión o un estiramiento sobre una articulación (lo que ocurre durante un ajuste quiropráctico) el espacio entre los huesos se amplia y, por tanto, también aumenta el volumen de la cápsula sinovial. Al aumentar el volumen de la cápsula, se crea una zona de baja presión que provoca que los gases salgan del liquido sinovial en forma de burbujas. Estas burbujas estallan y producen ese sonido de crujido tan característico.

Posiblemente ahora le surja la duda de si hacer esto a menudo puede dar problemas como artrosis en las articulaciones en un futuro.

En 2009 el Nobel de Medicina premió un estudio en el que una persona, Donald L. Unger , hizo crujir sus nudillos de la mano izquierda cada día durante 60 años, pero no los de la derecha. Comparó el grado de artritis de ambas manos, comprobando que era similar. Contó su historia en su artículo técnico “Does Knuckle Cracking Lead to Arthritis of the Fingers?“, Arthritis and Rheumatism 41: 949-50, 1998.

Este resultado afirma que crujir los nudillos no tiene, a largo plazo, ningún peligro para la salud de las articulaciones. Ahora bien, si experimenta dolor, hinchazón o siente que las articulaciones se le “bloquean”, es importante que solicite la ayuda de su Quiropráctico. Estos síntomas si son indicadores de que algo no está funcionando del todo bien.

Ajuste quiropráctico en la columna vertebral

 

Finalmente, un ajuste quiropráctico no duele, requiere de poca fuerza, es seguro, es específico a una vértebra y en una sola dirección, la que cada paciente necesita. Cuando el objetivo es alinear y devolver la movilidad correcta a una articulación, ademas de no ser nocivo, mejora la salud en todos los sentidos.

 

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