6 Razones para disfrutar del sol este verano

Todos necesitamos que el sol incida sobre nuestra piel, entre otras razones porque es la principal fuente de vitamina D, imprescindible para que el organismo pueda absorber el calcio, tan necesario para mantener los huesos fuertes y sanos. El sol aporta múltiples beneficios a nuestro cuerpo, pero un exceso de exposición conlleva riesgos muy concretos. Es por ello que el sol hay que tomarlo en su justa medida y siempre con la protección adecuada.

Entre los beneficios del sol para el organismo humano destacan los siguientes:

1. Vitamina D para tener huesos y dientes fuertes.

Esta vitamina es muy importante para la mineralización de los huesos, al favorecer la absorción en el intestino del calcio y el fósforo y evitar su pérdida en el riñón. Bastan 5 ó 10 minutos de sol, dos o tres veces por semana para recargar los depósitos de vitamina D.

2. El sol estimula las defensas del cuerpo.

Se ha visto que el sol es capaz de aumentar el número de glóbulos blancos o linfocitos, las células encargadas de la primera defensa frente a la infección.

3. La luz favorece el estado de ánimo.

Parece que bajo la luz del sol es más fácil ver el lado positivo de la vida y se aleja el cansancio, la depresión y el estrés. La realidad es que la luz solar nos activa y da lugar a la producción de serotonina, una de las hormonas responsables de que nos sintamos felices. De esta manera, algunas personas aseguran sentirse más tristes y alicaídas en épocas del año como otoño e invierno, pues la reducción de horas de luz produce cambios en los ritmos circadianos.

 

4. Mejora el aspecto de la piel.

Si su problema es el acné, el sol con moderación puede ayudar, basta media hora de sol al día para mejorar el aspecto de su piel. La clave está en que lo tome a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando no tiene peligro de quemadura. Además no sobrepase los 30 minutos.

Otra enfermedad de la piel a la que le va muy bien el sol es la psoriasis, ahora se utilizan lámparas con frecuencias de rayos UV determinadas para ayudar a reducir las áreas enfermas y remitir la enfermedad.

5. Mejora la calidad del sueño.

En verano los días se alargan y nos resulta más fácil levantarnos descansados a pesar de haber dormido pocas horas. La explicación de nuevo se debe al efecto de los rayos UV en otra hormona: la melatonina que se encarga de muchas funciones, entre ellas regular los ciclos de sueño. Por ello, las personas que pasan más tiempo en el sol duermen mejor, son más saludables y tienen una vida más plena.

6. Favorece la vida sexual

Una investigación de la Universidad Médica de Graz (Austria), basada en análisis de 2.299 sujetos, reveló que los hombres que tenían cantidades suficientes de vitamina D presentaban también un mayor nivel en sangre de testosterona, la hormona sexual masculina por excelencia, que potencia la líbido. Esta hormona también lleva a cabo otras funciones esenciales, tanto en hombres como mujeres, como el mantenimiento de la fuerza muscular y la densidad ósea.

En los animales, la aparición de la época de apareamiento está regulada por las horas de sol, y aunque nosotros no pasemos por épocas de “celo” se ha visto que el esperma masculino es más rico en espermatozoides en la época veraniega, alguna relación tendrá…

Recuerde:

Las exposición al sol frecuente y prolongada puede ser la causa de que la piel sufra daños a corto, medio y/o largo plazo. Sus consecuencias pueden ir desde irritaciones, eritemas, etc. hasta quemaduras de diversa intensidad y el temido cáncer de piel.

Es imprescindible protegerse correctamente del sol para obtener todos los beneficios que aporta al organismo y, al mismo tiempo, evitar los riesgos derivados de una exposición prolongada a él. Estos consejos pueden ayudar a conseguir una exposición segura:

  • Tomar el sol con moderación y de manera progresiva, evitando las horas centrales del día.
  • Evitar las exposiciones prolongadas al sol y utilizar siempre algún tipo de protector solar adecuado a su piel. Se recomienda aplicar crema protectora solar media hora antes de exponerse al sol y reaplicarla cada 2 horas, siempre según el tiempo de exposición.

  •  Limitar la exposición solar en menores de 3 años y procurar que beban agua con regularidad.
  • Alternar los ratos de sol y de sombra.
  • Beber agua a menudo para prevenir la deshidratación.
  • Las gafas con protección solar previenen la formación de enfermedades oculares.
  • Usar ropa ligera, de algodón y proteger la cabeza con gorra o sombrero ayuda a conseguir una fotoprotección segura y eficaz.

 

Ahora que ya sabe que cada vez que se broncea, sus huesos se fortalecen… No olvide que un poco de verano, hace que todo el año valga la pena.

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